Ficha

Nombre: Nymphicus hollandicus

Clasificación: Psitaciforme

Tamaño: 25 – 33 cm

Vida media: 10-20 años

Zona: Australia

Alimentación: semillas y frutas

La ninfas carolinas, cocotilla o cacatúa ninfa es una especie de ave psitaciforme que pertenece a la familia de las cacatúas. Proceden originariamente de Australia y es muy conocida por ser elegida como mascota en multitud de hogares.

Este ave, se caracteriza físicamente por tener cresta y plumas largas en la cola que pueden llegar a constituir la mitad del largo total de la ninfa.

Su variedad ancestral, es decir, la que encontramos de manera silvestre, tiene el cuerpo de color gris, la cabeza de color amarillo y tienen unos bonitos coloretes rojos.

La ninfa carolina es escogida por muchos como mascota por ser una ave tranquila, inteligente y muy cariñosa. Son bastante ruidosas, aunque pueden llegar a aprender silbidos y canciones.

Clases de ninfas

Igual que otras especies que se han empezado a criar en cautividad, podemos encontrar mutaciones en las ninfas. Las mutaciones son las variaciones genéticas que derivan de la clase ancestral, que es la original que encontraremos libre en la naturaleza.

Veamos cuales son las mutaciones o tipos de ninfas que podemos encontrar más fácilmente:

Ninfa gris ancestral o clásico

Ya hemos hablado anteriormente de este tipo de ninfas puesto que se trata de la variedad ancestral. Será la variedad que encontremos más fácilmente.

Encontraremos la cabeza amarilla con mofletes rojos tan característica de los machos con el resto del cuerpo gris salvo una franja blanca en sus alas. Las hembras son parecidas, sus colores son más apagados y difusos teniendo menos amarillo en la cabeza y con la cola moteada de gris y amarillo.

Ninfa lutino

En este caso encontraremos con ninfas amarillas claras, amarillas oscuras o blancas. Las ninfas lutino conservan su cabeza amarilla con coloretes rojos o anaranjados.

La distinción entre machos y hembras se complica, las hembras tienen en las plumas de la cola unas líneas amarillas difíciles de ver a simple vista.

Ninfa cara blanca

Los coloretes desaparecen dejando en el caso de los machos la cabeza blanca con el resto del cuerpo gris y la cabeza gris claro y el cuerpo también gris.

Ninfa albina

Estas aves son blancas completamente y suelen tener los ojos rojos. Se considera que esta variedad realmente es una mezcla entre una ninfa lutino y una ninfa carablanca.

Este tipo de ninfa suele ser más predominante en hembras, pero si queremos asegurarnos, lo ideal será hacer un sexaje por ADN.

Ninfa perlada

Las aves de esta mutación tienen motas o perlas de color blanco o amarillo en sus plumas. Podemos encontrarlas combinadas con otras, como lutinos perlados, cara blanca perlado, etc.

Ninfa canela o isabelas 

Son bastante parecidas a las grises ancestrales, lo que les diferencia es el tono de gris, que tiene un color gris claro amarronado.

Ninfa arlequín

Llamamos arlequín a aquellas mutaciones cuyos colores no son uniformes, lo que hace que parezca que sus grises están distribuidos como manchas por su cuerpo.

Ninfa cara amarilla

Son raras de ver, estas aves no tienen los característicos coloretes rojizos, sino que los tienen de color amarillo más intenso y el resto de la cabeza la tienen amarillo más claro.

Cuidados de las ninfas

Antes de traer a nuestras casas una ninfa, debemos informarnos y hacernos preguntas como, qué comen, qué tipo de jaula es más conveniente, dónde ubicaré su jaula, qué juguetes debe tener, etc.

Alimentación

La alimentación de las ninfas es parecida a la de otras psitácidas, son principalmente granívoras, es decir, se alimentan a base de grano como mijo, avena, pipas, etc. Pero su alimentación debe complementarse con frutas y verduras para que obtengan todos los nutrientes necesarios.

Actualmente, además de la clásica mixtura que podemos encontrar en la mayoría de tiendas de animales y supermercados, también existen comida para ninfas en forma de piensos extrusionados tipo pellets para estas aves.

La diferencia entre estas dos formas de alimentar a nuestros pájaros, reside especialmente en su elaboración, en un cuenco con mixtura de semillas, nuestras ninfas elegirán aquellas que más les guste despreciando las que no quieran comer.

El pienso se elabora machacando con máquinas estas semillas y granos y volviéndolas a juntar de manera que cada pellet contiene un poco de todo siendo imposible separarlo por parte de nuestros animales.

Debemos ofrecerles de manera casi diaria frutas y verduras enteras, al menos 3 o 4 veces a la semana y por su puesto cambiarle el agua y darles agua fresca diariamente.

Jaula para ninfas

Como ya hemos comentado, las ninfas pueden tener un tamaño de entre 25 a 33 cm, por lo tanto, el primer requisito a la hora de elegir una jaula para ninfas será que nuestro pájaro pueda moverse con libertad sin que las plumas de su cola choquen con los barrotes.

Estas aves no son especialmente inquietas, pero les gusta peinar sus alas y poder estirarlas, su nueva casa deberá tener un ancho que les permita llevar estas tareas para estar cómodas.

Al tener un tamaño mediano, los barrotes pueden ser un poco más anchos y espaciados que por ejemplo en el caso de los agapornis.

La jaula cuanto más grande mejor, pero, teniendo en cuenta las limitaciones de los hogares, intentaremos que sean más anchas, es decir, que tengan más espacio en sentido horizontal para que puedan dar paseos e ir de un lado a otro.

Hay que tener en cuenta que si queremos que nuestras ninfas estén lo más sanas posible su jaula tiene que estar limpia, recogeremos tanto el fondo de la jaula como la comida fresca que puedan dejar después de todo el día o el pienso que lleve ya un tiempo en el comedero.

A la hora de colocar palos dentro de la jaula, procuraremos no ponerlos justo encima de los comederos o bebederos, pues no suelen ser muy previsores y pueden hacer sus necesidades dentro sin querer.

Las cuerdas anchas de pita, campanitas, maderas y similares pueden ser buenos juguetes para ninfas, que podrán ejercitar sus garras y estar más contentas.

Si nuestra intención es que vuelen libremente por casa, la recomendación es que los vigilemos, ya que pueden revolotear, picar y colarse por cualquier hueco y si no estamos pendientes pueden hacerse daño.

Existen para vuelos un poco más intrépidos e incluso para sacar a nuestra pájaro a la calle arneses para ninfas, puedes adquirirlos en tiendas especializadas en aves.

Ubicación de la jaula

Una vez en casa, elegiremos cuidadosamente el lugar que ocupará la jaula. A los pájaros siempre les gusta estar cerca de las ventanas para poder ver la calle, la lluvia, el sol…

Es muy recomendable sacar la jaula al exterior o por lo menos abrir las ventanas para que les de el sol directamente, por supuesto sin que lleguen a pasar calor, especialmente en verano.

La exposición al sol es muy buena para que puedan coger la vitamina D que ofrece, veremos que a nuestras aves les encanta acicalarse mientras se dan un baño de sol.

Baños

Como a todos los animales, las carolinas disfrutan mucho de los baños, la forma de bañar a nuestra mascota será con un pulverizador de agua.

Una vez comience a caerles el agua encima se ponen muy contentas abriendo las alas, agitando la cola y posando para que les llegue a todas partes.

En épocas como el verano puede ser conveniente para también quitarles un poco de calor de encima.

Cómo saber si una ninfa es macho o hembra

Podemos distinguir los machos de las hembras observando los colores de sus plumas. 

La ninfa macho suele tener unos colores más intensos, la cresta más amarilla y los coloretes más rojos.

Las plumas de la cola también pueden ayudarnos a ver si nuestra ninfa es macho o hembra, los machos tienen las plumas de colores uniformes, grises o blancas dependiendo del tipo de ninfa mientras que la ninfa hembra tiene la cola moteada y de colores grises y amarillos.

De entre los dos, los machos serán los que canten más, mientras que las hembras harán pequeños ruidos.

Las mutaciones lutinas y albinas, son más complicadas de sexar a simple vista, habrá que fijarse para poder distinguir pequeños puntos o rayas amarillas en las plumas.

Las ninfas albinas suelen ser en su mayoría hembras, aunque también es posible encontrar machos.

Estas recomendaciones no deben seguirse hasta que nuestros polluelos no tengan al menos 3 meses de vida o hasta que hayan cambiado de muda completamente.

La razón es sencilla, algunos machos jóvenes pueden tardar en coger todos sus colores y hay casos en los que de pequeños también tienen los colores moteados característicos de las hembras, lo que dificulta su identificación.

 

 

Cría de ninfas 

Es posible que ya tengas una pareja de ninfas y vayan a ser papás o también puede ser que te estés planteando adoptar en tu familia a un pichón o polluelo de ninfa.

Si tienes tus propios pollitos, tienes dos opciones para criarlos, puedes dejar que sus padres se encarguen, o puedes criarles a base de papilla, a mano. 

Ninfas emparejadas

Lo primero que debemos saber es el sexo exacto de nuestras aves, como hemos explicado anteriormente, las ninfas tienen dimorfismo sexual, es decir, existe variaciones en la fisonomía externa que nos permiten distinguir si son machos o hembras.

Para estar 100% seguros, podemos realizar un sexaje por ADN que nos dirá de manera científica el género al que pertenecen nuestros pájaros.

Es importante dejar que nuestros futuros papás tengan al menos un año de edad para asegurarnos de que hayan llegado a su madurez sexual.

Las hembras pueden ser fértiles hasta los 8 o incluso 10 años de edad, en el caso de los machos se alarga un poco más llegando hasta los 12 o 14 años.

Podemos criar polluelos durante todo el año, aunque la mejor época para criar es la primavera ya que con el buen tiempo será más sencillo tener a nuestros pichones calentitos.

No se recomienda hacer que una pareja crie más de 3 veces el mismo año. El proceso por el que pasan las parejas al criar les hace gastar mucha energía y podríamos provocar que nuestra pareja tenga problemas.

Evidentemente, si queremos que aniden, necesitaremos un nido, puedes comprar un nido en casi cualquier tienda de mascotas o incluso fabricártela tú mismo.

Debes tener en cuenta que el nido debe tener el espacio suficiente para que entren los padres sin problema y que además haya hueco suficiente para que los huevos y los futuros polluelos estén cómodos. Las ninfas pueden tener un largo de hasta 30 cm y suelen poner entre 4 y 7 huevos.

Los nidos suelen ser cajas de madera no muy gruesa con una abertura circular que hará de entrada y salida. Tienen una abertura en una de sus paredes para así poder acomodar el nido, acceder a el o echar un vistazo para ver que todo vaya bien.

A la hora de preparar el nido, introduciremos virutas de madera en el interior de la caja para que puedan acomodarse.

Ninfas papilleras

Las aves papilleras son aquellas que se crían por la mano de sus dueños, se las alimenta a base de papilla y lo que se consigue son aves muy cariñosas y amigables a trato con las personas.

Debemos tomarnos la cría de ninfas muy seriamente y tener en cuenta que, sobre todo al principio, requerirá de nuestro esfuerzo y nuestro tiempo que nuestros pequeños salgan adelante y crezcan sanos.

Si vas a comprar un pichón, puedes buscar tiendas especializadas en aves exóticas o también existen criadores con los que puedes contactar por internet.

Normalmente los criadores resolverán todas tus dudas sobre empapillar y contarás con ellos si durante el crecimiento surge alguna cuestión que necesites consultar. También pueden proveerte de otros materiales como papilla, jeringuillas, mantas eléctricas,etc.

El precio de una ninfa papillera puede oscilar entre los 35€ a los 50€, dependiendo del tipo de mutación que busquemos.

Para nuestro pichón necesitaremos:

  • Un fauna box, caja de madera o plástico que utilizaremos como su hogar.
  • Manta eléctrica (siempre que haya un clima frío)
  • Viruta de madera y trapitos
  • Jeringuilla sin aguja de 10ml

Acondicionaremos su lecho en el fauna box o transportín con viruta limpia y un trapito para que pueda cubrirse en caso de tener frío, es importante que el lecho esté siempre lo más limpio posible.

Debajo del transportín, colocaremos una manta eléctrica que ocupe la mitad de la superficie. De esta manera, si nuestro pollo tiene frío podrá apartarse del foco de calor.

Debe tener una temperatura constante de entre 25 – 30 grados centígrados para que nuestro pollito esté a gusto y no tengamos problemas.

Preparación y administración de la papilla

Calentamos agua en un vaso metiéndola en el microondas y vigilamos hasta que empiece a hervir levemente. Añadimos unas cucharadas de papilla mientras removemos comprobando que no dejamos ningún grumo, tiene que quedar con la consistencia de unas natillas.

Como consejo, coge la cantidad de agua midiéndolo antes con la jeringa en función de la cantidad que esté comiendo el polluelo, de esta manera al hacer la mezcla no desperdiciaremos la papilla en polvo.

Cuando la papilla esté lista, la cogeremos tirando del émbolo de la jeringa, probaremos si está muy caliente echándonos una gotita en la cara interna del antebrazo como si se tratase de la leche de un bebé.

Cuando tengamos cargada la jeringa, sacaremos las posibles burbujas y pondremos a nuestro pollito encima de una mesa que nos sea cómoda para darle de comer.

Por lo general, nada más ver la jeringa te hará saber con unos ruidos muy característicos que tiene hambre, y estirará el cuello esperando impaciente que le des de comer.

Antes de comer el buche, que se lo notaremos justo bajo el cuello, tiene que estar completamente vacío, estas aves si no hacen una buena digestión pueden tener problemas, los restos pueden fermentarse en el propio buche y hacer que enferme.

Una vez acerquemos la jeringa cargada de papilla, el pichón se estirará para comer, la jeringa tiene que estar en vertical e iremos apretando lentamente, al ritmo que nos marque el pequeño, hasta que se sacie.

Algunos polluelos son más glotones que otros, debemos controlar que una vez terminada la toma su buche esté lleno, pero no sin que la piel quede exageradamente tensa.

Nunca debemos reutilizar los restos de papilla que nos sobren de una toma para la siguiente, siempre será nueva.

Los polluelos serán quienes nos vayan guiando sobre sus necesidades al comer, pero una tabla orientativa sobre las tomas sería la siguiente:

Edad Cantidad Tiempos Tipo de comida
18 – 24 días Entre 9 ml – 10 ml 5 tomas diarias (cada 5 horas aproximadamente) Papilla
25 – 30 días Entre 9 ml – 10 ml 4 tomas diarias (cada 8 horas aprox.) Papilla
31 – 44 días Entre 10ml – 12 ml 3 tomas diarias (cada 8 horas aprox.) Papilla
45 – 50 días A demanda 3 tomas diarias (cada 8 horas aprox.) Papilla y mijo en rama
51 días en adelante A demanda 3 o menos tomas diarias Papilla, agua, semillas y mijo en rama

 

No será necesario dar de comer a nuestros polluelos durante la noche, ya que estarán durmiendo y no lo necesitan, desde las 0:00h hasta las 8:00h les podremos dejar descansar.

Dependiendo del pájaro, algunos tardarán un poco más en comer semillas solos que otros, estaremos atentos e iremos observándolos según nos vayan pidiendo.

Las ramas de mijo las introduciremos en su fauna box para que vayan picándolas progresivamente, a medida que se acostumbre a comer semillas irá pidiéndonos menos papilla hasta que finalmente rechace la jeringuilla. Cuando veamos que come semillas meteremos también agua para que pueda hidratarse bien.

Introducción a la jaula del papillero

A partir del primer mes, el fauna box se le empezará a quedar pequeño, será el momento de meterle en una jaula y que comience a probar sus habilidades.

Se recomienda introducir al principio su fauna box, para que si tiene frío pueda guardarse dentro.

Ninfas cantando 

Las ninfas, especialmente los machos, son unas aves bastantes ruidosas. Les gusta cantar, chillar, silbar, oír el agua caer, que les pongan música, oír a otros pájaros y que les hables mientras te escuchan atentamente.

Ya hemos comentado que son animales muy sociables e inteligentes, pueden llegar a imitar sonidos, como a otros pájaros, ladridos o timbres, y si tienes cierta paciencia y constancia pueden imitar canciones.

Existen numerosos vídeos que nos muestran estas habilidades, como este vídeo en el que sale esta adorable ninfa cantando la canción de “Mi vecino Totoro”

O este amigo que canta canciones de Final Fantasy


También se dice que hay ninfas que hablan, realmente son sonidos que pueden indentificarse con frases o expresiones que se parecen mucho, aquí os dejamos un par de vídeos de ninfas hablando.